sábado, 27 de agosto de 2016

La piel del verso

Días con la piel arremolinada en las trenzas del vacío
donde el clima pertenece al territorio de las cobardes perezas
para este momento he nacido
para palparle el agua al desierto de mis destinos
y para aquí besarte tan alejado de mí mismo

Días con la piel trenzada en los remolinos del vacío
por sus torres de viejo marfil resbalo
es la débil lluvia del gris abandono
le queda poco tiempo a este desalojo
al silencio más rotundo

Quintín Alonso Méndez




lunes, 22 de agosto de 2016


La piel del verso



Ya la memoria me falla
¿quién se ha muerto y quién no se ha muerto?
¿quién estuvo, quién pasó?
¿tuvo historia este muro de piedra
esta sílaba colgando del silencio?
no supe ni me atreví a provocar la revolución
me dio miedo la vida
pero tú
agarra este verso
puede ser un principio
primero
córtale el cordón umbilical al destino
Ya la memoria me falla
de la gente con la que hablo
¿quién está viva quién está muerta?

Quintín Alonso Méndez





jueves, 18 de agosto de 2016

La piel del verso


Días con la piel envuelta en la niebla más húmeda
más lejana
envolviendo la cáscara de mi ser hueco despojado
cáscara de nuez en un charco
días envueltos en la piel de la cebolla
como si la neblina midiera la profundidad de lo inmedible
presintiendo la presencia del silencio en la hondura
la habitabilidad del vacío
el latido de la piel resbaladiza
en el párpado indecente de la flor
Donde en un relampagueo hubo formas y medidas
ahora todo es extensión ciega
ahogo de la luz
y qué mansa la tarde que no aspira a nada
la quieta arboleda más allá del muro de piedra
ya no recuerdo si alguna vez por aquí bulló el pájaro de la brisa
es así
graznido de la rama
eternizada presencia del aire que silencioso me habla
me dejo ir sin encuentros por la piel de las dejancias
ah, esa piel de la uva
tantos siglos sin que mis labios la besen
Días con la piel arremolinada en las trenzas del vacío
donde el clima pertenece al territorio de las cobardes perezas
para este momento he nacido
para palparle el agua al desierto de mis destinos
y para aquí besarte tan alejado de mí mismo


                Quintín Alonso Méndez

domingo, 14 de agosto de 2016

La piel del verso


La base del tiempo es el pasado
su peso
donde se asienta y se enraíza
es ligero el presente
tan ligero que sin quedarse
apenas un roce por las afueras de la piel
y ya se va
liviandad del soplo
sin nada que llevarse a los labios
más que el parpadeo de la luz
esa quietud engañosa
que ya se hunde en lo que ya no es
peso del tiempo
antes que llegue el frío metálico del día
cojo mis cosas
el papel el lápiz
la mirada perdida en horizontes borrados
y me hundo en la oscura madrugada
donde aún la noche tiene besos

en la orilla del naufragio
Quintín Alonso Méndez


domingo, 7 de agosto de 2016

La piel del verso


Hojas
la literatura es la piel de la escritura
la escritura es un cuerpo muchas veces sin forma
hojas
que ruedan inmutables desprendidas de la madera del árbol
hacia el abismo de las palabras
palabras que vienen de la vida y de la escasez de la vida
por eso abundantes las inciertas y oscuras
solitarias como luciérnagas las luminosas
quema todas mis palabras de fúnebres equipajes
despuéblalas
despójalas de sus dolores enfermizos
entiérralas
pero salva mi palabra más débil
la única válida
náufraga en su propia soledad
atiende mi súplica de perdedor
sálvala
no necesita más que saberse a tu lado
que de vez en cuando la mires la veas y la leas
escrita ocultamente en tu piel
amor

Quintín Alonso Méndez



viernes, 29 de julio de 2016


La piel del verso



¿Cómo siente el movimiento lo vegetal
cómo lo realiza
por dónde se le desplazan las melancolías del camino
los ojos que miran el curvo paisaje
adónde pueden ir las hojas que se les caen a los otoños
se pulverizan en los vientres de las materias minerales?
¿es movimiento hacia adentro y es movimiento hacia la luz?
¿de espiral o de caracola o es inmaterial movimiento?
¿es encontrarse en lo detenido
como este adentrarse en ti y en ti encontrar el Universo?
este adentrarse en ti que es extenderse
zambullirse en la esencia en lo más impensable
en un Universo abierto a lo más íntimo lo más oscuro
desnudamente vestido de solemnes silencios callados
palparlo enamorado palparlo intocarlo
este siempre tener sed y siempre beberte
este hacer el amor en la prisión del movimiento
en la quietud
no importa dónde estemos no importa dónde no estemos
como ahora
en este soplo de pensamiento
apenas si roce en la evocación de un recuerdo
y ya deseo
soplo que repite el gesto del temblor primero
que viene primigenio de antes del primer temblor
¿cómo se mueve la noche que no deja de traerte?
¿qué carnoso gemido desde dentro del silencio mueve el aire?
Saberte
movimiento hacia dentro movimiento hacia la luz
en el mundo vegetal de la noche
más noche más sin dimensiones
más noche envuelta en infinitas dimensiones
saberte
hoy saberte
irónica la tardanza de lo que se fue para no regresar
entonces cínica la piel del agua
inabordable


Quintín Alonso Méndez







domingo, 24 de julio de 2016


La piel del verso


Dejo que los pensamientos se vayan por entre las ramas
del paisaje a oscuras
pensar empequeñece
la luz resbala por la piedra lisa del tiempo
con la mente y las velas del papel en blanco
navego por tu cuerpo de diosa
¡qué importa tu ausencia! ¡el abismo de tu ausencia!
una piedra lunar te brilla en la boca
nos desnudamos en el verso
despacio quietamente
hacemos el amor
eres el aire que me habita
el leve latido que me late
por tu piel pasean saludos de gaviotas
y se esparce lo que me queda de vida
la luz resbala por la piedra lisa del tiempo
Quintín Alonso Méndez