miércoles, 10 de marzo de 2021
lunes, 8 de marzo de 2021
jorge garcía
Viaje interminable 06
Muchas partes mías se han desprendido de mí,
como hojas de un árbol
y también como desgarros de temporales,
lo que se ha aprehendido es la savia que permanece,
aunque algunas venas secándose por el influjo de los huesos
y las inseparables soledades que nos habitan,
pero es la savia que alimenta el camino de la férrea
debilidad,
el todo que nos sostiene como homenaje al aire que nos respira
y nos guarece
lunes, 1 de marzo de 2021
Me piden los versos verterse en el papel,
en lava derramarse como vuelo
como olas en el poema
como néctar
como polen
como cuerpo del temblor en el acto de la desnudez.
Como roce de labios por la escritura,
como agua de lluvia, resbalan las palabras
por los surcos del deseo.
En carnosas flores se abren los versos
que en susurros de incendios me piden los lleve a ti,
y como testimonios de lo prohibido,
del anhelo,
despojados de inútiles ropajes,
de tiempos, de miedos,
los pose como pájaros de mar en tus manos,
hebras de nidos.
Sed de tus besos
lunes, 22 de febrero de 2021
jorge garcía
De la aldea que siempre será aldea
quedan vestigios, muros de piedra, ruinas de casas y cuadras,
senderos del hinojo, de la higuera, de las pencas.
Quedan estos silencios bañados de brisa y salitre,
que como aprendices de besos se quedaron prendidos
de los esqueletos de las paredes, de las palmeras.
De la aldea que siempre será aldea
quedan los recuerdos como infancias en la niebla,
y queda el latido, la ensoñación de los besos que desean besarte
jorge garcía
miércoles, 17 de febrero de 2021
Verte y mirarte es memoria de piel, de labios,
de miradas desguazándose por resbaladizos acantilados de agua,
débiles alas venciéndose, resistentes al desmayo.
Memoria de íntimas mariposas,
columpios de la tarde en revoloteos del roce en los arenales
del vientre.
Memoria que se despierta al ver cómo caminas
o cómo sentada tus manos mueven el aire ocultando los grises,
cómo tus ojos se atreven y se desnudan en la mirada
que no dejaría de mirarte, instantes de magia que no saben
escribirse.
Memoria de la existencia al sentir cómo tus palabras posándose
tejen océanos en llamas.
Verte y mirarte es memoria del latido, sublime regreso a lo
inesperado
Escribirte con distancias conlleva lastres de barrancos y
temporales,
memorias extraviadas, interminables desiertos, pero una
astilla en el agua
como grieta que se abre al aire; entiendo entonces que
escribirte es respirar,
y no hay distancias. Es nada más que estar contigo mientras
te escribo
viernes, 12 de febrero de 2021
May Naomi
Viaje interminable 02
¿Cómo hacer para que el verso te lleve la calidez del sol,
como granada lluvia de besos, de abejas libando en el polen
de la arena,
esa sensación única de la placidez brillando como gotas de
miel
en el dulce estremecido temblor?
Cómo hacer el profundo desvelo tome forma alada
para que el mirlo en los labios te cante el primer beso,
desperezando el ensoñado amanecer,
¿cómo hacer, cómo prenderle materia al incesante vuelo en
lava,
al rumor de los carnales silencios que laten desnudos en la
marea,
en la esfera transparente del insinuante aire azul acariciando
la piel?
domingo, 7 de febrero de 2021
jorge garcía
Para mi
infancia era la calle de la Recova,
la húmeda
musgosidad. El frío adherido a la piedra,
como el
silencio a la soledad,
fantasmales
mujeres con la vida arrebatada cubiertas de negro,
con el
rosario en la mano a la misa del alba,
se reflejaba
la tristeza del tiempo en las lisas paredes heladas
de las
casas, los puestos de las flores eran las ternuras
y las
inocencias amputadas, gris el amanecer, gris el sol,
gris y
silencioso el miedo que usurpaba el aire, pero una esperanza oculta
palpitaba
por todas partes, también era infancia de charcos y arados,
de dátiles y
olas. Era la calle de la Recova, por donde los corazones se atrevían.
Hoy vaga
errante por ella una infancia perdida, un amor eterno,
se palpa en
la luz del aire que late, en las nuevas miradas antiguas que se encuentran,


















