lunes, 11 de noviembre de 2019




Viaje interminable (1)



en qué viaje astral estuve en las lunas de tus pechos

en qué descenso hacia el júbilo resbalé por tus temblores
materialización del cuerpo del sueño
viaje sideral hacia el íntimo origen
envidio a la lluvia cuando llueve con la calma de la pereza
como un susurro lento deshaciéndose
delicadamente traspasando la piel del aire
envidio ese amor que abre y se abre mientras se despereza
felino sediento en la selva de los humedales
suavidad del ansia por encima de la tierra
entre las aguas y lo inalcanzable
dentro debajo encima de la sinuosa línea de la tierra
adonde no llega lo humano
solo el acto del deseo realizándose


quintín alonso méndez




jueves, 7 de noviembre de 2019


Música de mar (50)




Envejecemos juntos,
con una amistad en la que no nos reconocemos,
los recuerdos y yo.
Cuando atardece,
nos sentamos en la terraza de casa
a ver pasar las gaviotas
de regreso a los acantilados negros,
proa mirando hacia el este,
quizás hacia donde
para alguien
sea el amanecer.
Se desgranan en imágenes, fugaces olas,
en rumores incesantes,
las alas del tiempo otoñal.
Como las gaviotas, los sueños
pasan y se desvanecen.
Se nos apaga la luz con falso paso de lo lento,
nos estamos haciendo viejos -nos decimos, sonriendo,
recuerdos y yo, sosteniéndonos en el bastón
de la tarde herrumbrosa-; mientras,
el silencio,
poco a poco,
serpientes por las caderas,
se viste de noche:
con ojos de lechuza,
con el cuerpo vencido de los deseos
las palabras desnudas, desnudo el beso,
el latido que te llama incesante;
hojas doradas en el árbol viejo.
Sin mirarnos, recogemos nuestras cosas,
ateridos vacíos desmenuzándose
en plena desazón de lo que calla
-estallidos en lo oscuro de la roca, mordidas del agua-
y nos vamos dentro, a lo más adentro,
a lo inconmensurable,
adonde la soledad de casa
ya nos echaba de menos




quintín alonso méndez

domingo, 3 de noviembre de 2019


Música de mar (49)




¿fue una flor
la arracimada penuria de un recuerdo
el brote cayendo gota de agua
de una lágrima?
fue una flor la astilla líquida
que saltó del ojo
murió en el aire
nunca la tierra supo de su existencia
de su vuelo inútil
hiriendo al pájaro

quintín alonso méndez



miércoles, 30 de octubre de 2019


Música de mar (48)


Ven trae las rosas de las espinas dolientes
la certidumbre de la desesperanza
las cestas ocultas de los bosques azules
con sus ásperas frutas de colores amargos
tiende las sábanas grises del invierno irremediable
desguaza cada sostén del viejo muelle abandonado
cada hilo ferroso del tiempo
la sed de cada ola en la costa
pero ven


al amor siempre se le quiere ver aunque no te ame

quintín alonso méndez


viernes, 25 de octubre de 2019


Música de mar (47)


miro mi manos
huesudas en su descalabro de la carne
van cogiendo las formas de las ramas secas del viejo árbol
con su rigidez endeble de palos secos
se le hinchan las venosas raíces impregnadas de incienso
y se le caen las secas hojas de la piel solitaria
me gustan sus expresiones lentas de bibliotecas antiguas
de madera torneada bajo las lenguas de las hogueras
entiendo tarde que los dedos son los transmisores del tiempo
de milenarias herencias hundiéndose en el olvido de la tierra
allí donde se hundieron fueron cavando tumbas no regresos
construyendo desde la infancia muros de piedra de la soledad más agria
color de la vida entrelazándose en el agua el sol con la arena
la tristeza con los grises de la media tarde vaciándose en el aire
solo el musgo sabe cómo se hacen a la mar las venas en el destierro

quintín alonso méndez




martes, 22 de octubre de 2019


Música de mar (46)




hay en el aire
desnudo aire en sus paisajes errantes
un canto de palabras pobres y polvorientas
se resisten a la oscuridad
a la voz amordazada
a las cadenas de las normas impuestas
mismas palabras que no quieren dejar de saberte
de recorrer las geografías de tus continentes
sea desde la distancia de los silencios
sea desde la miel de tus gestos


quintín alonso méndez

sábado, 19 de octubre de 2019


Música de mar (45)



Me dices que hoy debería de escribir
-hoy estás duro pero no estás triste me dices-
muerdo en los labios del silencio
donde sangra el agua
y arde arde la premura de lo que lento no tiene prisa
casi no me dio tiempo a decirte que vinieras
adonde es simplemente la desnudez de las palabras
la resbaladiza sensación de que es tarde
acercándose en penumbras el luminoso latido de la noche
el lentamente desnudarte despojo del pensamiento   
ah noche tu cuerpo de hembra que palpo y palpo
tan aquí la abundante espesura del rumor
y tan lejos lo que de cerca es un enjambre


quintín alonso méndez