Perdido en este laberinto sinuoso
de realidades ausentes, de materiales sueños,
no encuentro el hilo de la seda de tus labios
que me lleve a las granadas de tus besos.
Desnudo delicado hilo
en búsqueda ciega me estremece.
En la sed fieramente me muerde
el deseo de encontrarte
en la materia de las realidades,
en el fulgor de los sueños.
¡Ah, laberinto profundo donde me pierdo
para en ti perderme!
El material, sublime placer místico, donde es la abundancia en
racimos de ebrias uvas de los no pensamientos


















































