domingo, 25 de enero de 2026

 

El silencio te piensa 27



Viene la noche murmurando por la costa, como por ruinas, pisa sombras cortantes duras y oscuras en donde hubo charcos de lunas y ternuras, besos que aprendían a nadar abriéndose en dulces labios de sal, creyéndose lenguas de alas sumergiéndose en las aguas de un sueño eterno.

Viene la noche murmurando por la costa, trae en las manos algas heridas, rescatadas de los escombros. Trae el susurro dulce de tu voz, como si me llamaras

 

quintín alonso méndez


miércoles, 21 de enero de 2026

 

El silencio te piensa 26



¿Qué es entrar en ti,

ahondarme en la mirada de tus ojos

cuando desnuda me mira,

es adentrarme en la brisa

sintiendo en los labios besos de mariposas

como si tus labios me besaran,

 es contemplarte en el verso,

vestido de algas y corales,

de amapolas y rosas,

mientras me acompaña el silencio?

¿Entrar en ti es este inconmensurable vértigo

de los versos en el aire,

buscándote?


El amor es una sombra fresca en un desierto árido bajo el sol ardiente.

Vislumbrando la vejez, el amor es la luminosa calidez del sol

que traspasa las frías y oscuras sombras

quintín alonso méndez


 


sábado, 17 de enero de 2026

El silencio te piensa 25





Ya no sé quién eres, creo que nunca lo he sabido. Escribes, repites la escritura en un laberinto huérfano, sin caminos, sin una sola rendija por donde entre un hilo de luz. Escribes con la insistencia, que sabes ilusa, de darle materia al sueño, de parar el tiempo en las dimensiones terrenales, más aún, de eliminarlo, de separarlo de las otras tres dimensiones. Todo lo que no sabes lo sabes, pero insistes. Confiando que la escritura, cada vez más circular, obre el prodigio. Que sea el triángulo perfecto y el tiempo fuera, envolviéndolo, como atmósfera que lo sostiene

 

quintín alonso méndez


martes, 13 de enero de 2026

 

El silencio te piensa 24



En lo más primario, donde el verbo es carne,

el fluir de los sentidos, el estallido del agua en el fuego,

me obsesiona el arco del tiempo,

en qué punto, en qué lugar el vértigo

de la flecha que parte y atraviesa.

En qué dónde del tiempo el encuentro,

el hechizo del sueño,

haciéndose húmedos besos los versos,

carnales las flores del vientre,

la consumación del deseo.

En qué dónde del tiempo,

en qué ángulo del vértigo,

la escritura audaz se atreva,

salte al vacío

y carnalmente te encuentre

quintín alonso méndez

 


jueves, 8 de enero de 2026

 

El silencio te piensa 23


Desnuda en la lujuria del sueño,

mis labios besan tu cuerpo sembrado de carnales flores,

como así lo quiero, desnudo, en las dimensiones terrenas,

inmenso y menudo, diluvio del incendio

donde caberme, hundirme, perderme.

Desnuda en la lujuria del sueño,

amplia y rotunda, como la ola, como la uva,

sueño del desvelo y del insomnio

inmerso en la desnudez de la noche,

que tiene tu piel de salitre

y tus húmedos temblores

 

Amarga la escritura, no la escribo, me voy al viento,

a la lluvia, al mar embravecido,

a esparcirla como cenizas y esparcirme con ella.

En el arcoiris, como miel de colores,

se destilan los versos que nunca supe escribirte

quintín alonso méndez



domingo, 4 de enero de 2026

 

El silencio te piensa 22



Todo es no es.

El sueño no viene, lo traigo.

El viento frío con lluvias de inviernos se lo lleva.

Dibujo ventanas en las paredes de la oscuridad para ver luz,

algunas palabras que semejan ramas, pájaros, olas.

La voz del mar arrulla las soledades, las habita de nostalgias,

me trae el rumor herido de los labios no besados.

Todo es no es.

¿Dónde los versos que sepan decir

el carnal deseo del verte?


Fue beso robado, es lo que me permanece, latiendo en las manos vacías. Lo único que tengo, dándome el latido que me lleva a buscarte el verso. Es la condena, mi destierro


quintín alonso méndez

miércoles, 31 de diciembre de 2025

El silencio te piensa 21




Escribo un verso, me alejo,

me voy y vengo, me detengo, lo leo.

Abanicos de ventanas se abren a valles y desfiladeros.

Me voy al otro lado, adonde florecen los cielos,

los verdes de las veredas bajo las estrellas.

Adonde los ojos que no me vieron.

Después era la risa de la tristeza.

De cuando las olas entraban en casa,

con labios de agua mordían la secura,

y cuando se hace tarde, anochece,

¡se hace la música del verso,

ecos de caracolas

viniendo de la marea,

abiertas las alas,

resplandecientes!

Como estrella fulgura tu nombre.

Es baile de sueños en la arena, descalzos rozan el mar

quintín alonso méndez