miércoles, 31 de diciembre de 2025

El silencio te piensa 21




Escribo un verso, me alejo,

me voy y vengo, me detengo, lo leo.

Abanicos de ventanas se abren a valles y desfiladeros.

Me voy al otro lado, adonde florecen los cielos,

los verdes de las veredas bajo las estrellas.

Adonde los ojos que no me vieron.

Después era la risa de la tristeza.

De cuando las olas entraban en casa,

con labios de agua mordían la secura,

y cuando se hace tarde, anochece,

¡se hace la música del verso,

ecos de caracolas

viniendo de la marea,

abiertas las alas,

resplandecientes!

Como estrella fulgura tu nombre.

Es baile de sueños en la arena, descalzos rozan el mar

quintín alonso méndez



sábado, 27 de diciembre de 2025

 

El silencio te piensa 20



¿Qué tristeza de vida hubiese sido la mía si no te hubieses ido?

Ahora soy el vago maleante que se alimenta de las raíces del desierto,

febrilmente buscándote para que me encuentres, me abundes

y me dejes, y así como origen, sin término repetirme en la esencia del buscarte

y me encuentres y te alejes, y así adentrarme en las espesuras del desierto,

alimentarme de las raíces secas buscándote,

y sediento, hambriento, no dejar de buscarte y no encontrarte,

y así repentino, desfallecido irme, sin haber estado, sin haberte encontrado,

buscándote, hallándote en el suspiro del último hálito,

sin encontrarte


Días en que nostalgias de verte

me abrigan de este frío de cumbres

quintín alonso méndez


lunes, 22 de diciembre de 2025

 

El silencio te piensa 19



A veces la mente flaquea, se deja llevar por la corriente,

por los fluidos de los sentidos,

el cuerpo tropieza, cae, se arrastra dolorido, en fiebre convaleciente,

venido de la niebla de los espejismos de veranos azules,

se alza tambaleante,

dolores de los huesos en los inviernos, en las carnes de los sueños.

Son las heridas abiertas donde se anidan inmensos los latidos que permanecen,

los ensoñados recuerdos de los dulces deseos puramente indecentes,

palpitantes secretos que existencialmente ya  pertenecen a la esencia de la vida

que acompañan y sostienen


No verte es la prisión del aire.

La tristeza me envuelve.

La soledad de un dios


quintín alonso méndez

viernes, 19 de diciembre de 2025

 

El silencio te piensa 18



Me despierta la madrugada,

sus picoteos de lluvia en la tierra mojada,

su olor turbio de incienso, salitre y orégano,

ebrio sabor dulce de un sueño en el aire.

Sed, no del agua, de tus labios.

Temblor, no del frío, del saberte.

El roce nocturno de la brisa,

con sus húmedas hebras de sal,

como piel de la uva,

de la rosa desnuda,

me habla de tu piel en flor,

abierta a la noche oscura.

Descalza la madrugada

 

Cuando el frío arde en silencios,

la soledad muerde

y la palabra se ciega, habla,

se rompe el hechizo, en silencio te alejas

quintín alonso méndez



domingo, 14 de diciembre de 2025

 

El silencio te piensa 17



Procuro no interrumpir los hilos antiguos del agua,

las sendas de su memoria arcaica, más antigua que la piedra,

los pasos de la brújula de tu mirada, pero a menudo tropiezo,

caigo en las redes de mis propias trampas,

piso por donde pasaba el agua, por donde reían tus infancias

del musgo en los árboles, donde pájaros azules en las ramas.

Procuro alejarme de las riadas de tus ojos de almendras,

de las golosas uvas que insisten en los sueños, en los ateridos versos,

pero me regresan los silencios, dulces como besos,

como gaviotas esquivando las olas, y me siento bajo el laurel,

aunque tus pasos sean de otra parte, y me embarro en charcos

picoteados por la lluvia, buscando buscarte,

como un barquito de papel, endeble,

naufragando por esta tarde débil, astillada por el viento.

Procuro no herir las heridas del agua secándose bajo tierra,

pero me engaño al sol de las uvas, como si escribiéndote,

sentado bajo el laurel en esta tarde fría como un silencio  

que no duerme

 

El romanticismo a veces regresa en frías, altivas olas de alas grises


quintín alonso méndez

miércoles, 10 de diciembre de 2025

 

El silencio te piensa 16



Posé palabras en la piel del mar,

por donde navegan erráticos los sueños y los deseos,

las posé como pies descalzos rozándose con el agua de la arena,

las posé como labios, como si tus labios las olas,

como si mi sed descalza por los arenales de tu desnudez,

las poso aquí, donde mi silencio, cómplice, busca tu boca

en el rumor del mar, resbalando por el salitre como si tu piel,

como si las flores de sal las sonrosadas flores de tus humedales,

aquí las poso, palabras desnudas y descalzas, desprotegidas,

escritura que errática navega por la noche del edén,

surcando los mares libertarios en los que siempre te soñé

 

quintín alonso méndez

 


viernes, 5 de diciembre de 2025

El silencio te piensa 15




Este libro de poemas, que algún día lo tendrás en tus manos de nidos y pájaros,

abundante de racimos verdes de lujurias, plagado de mariposas y libélulas,

de uvas de la sed más sedienta, de lo sueños más desnudos, honesto en sus desvaríos.

Libro huérfano a la deriva, impúdico,

desafiando a los dioses de pecados y oraciones,

navegando por el océano de tus mares, este libro,

que camina por veredas donde el hinojo, las abejas, los pájaros, el susurro del aire,

por donde la memoria de las cañas, los grillos, las ranas, los hilos de agua,

por los charcos del musgo, por los labios del salitre, por la piel de los sentidos,

este libro, exuberante y oferente, despojado de ataduras del cuerpo, de los miedos,

es para ti, aunque nunca lo sepas,

aunque no alcance el vuelo de la magia para llegarte

 

Querer olvidarte me inunda.

Es un aguacero de silencios que no dejan de hablarme de ti

quintín alonso méndez



 

lunes, 1 de diciembre de 2025

El silencio te piensa 14



El verso de las palabras sencillas no sabe caminar por las grandes avenidas,

se aturde, se tropieza,

se pierde entre tanta gente perdida demorando el regreso a la nada,

a lo que viene luego de un temor vestido de sueño,

se procura el verso andar las calles viejas, de empedrado y piedra,

por donde caminan en la noche los amantes del frío en los huesos  

y por el día la gente pobre llevando besos en los ojos

con los sinsabores a cuestas,

geranios en los pequeños balcones,

siempre algún perro vagabundo, huérfano, adoptado por el barrio,

algunos gatos en los portales, brujos protectores de los humildes hogares,

por aquí el verso, ingenuo, melancólico y solitario,

pasea por los mismos paseos que la vida se ha llevado,

se detiene mirando las bocas oscuras, húmedas, de los zaguanes,

donde furtivos los primeros besos, los primeros roces de la carne,

los primeros sabores hechiceros del sabor eterno.

El viento duerme. Se ha hecho de silencio el mundo


quintín alonso méndez