Se apaga,
se hace de cenizas,
de tristes vacíos,
el día del no verte,
del no tropezarme con la esencia motivo del deseo.
El fugaz instante del contemplarte
le pone alas ligeras a la espesura del tiempo.
Sabes de mis silencios,
que se llenan de pájaros
con el canto de tus labios
si mis ojos te miran
besando tu mirada.
Entre lo oscuro y la luz
es la orilla donde desnudo
luminoso
el sueño se habita




















