Se posa el pájaro en tu ventana,
te dice que está contigo, pero que salgas a su árbol,
a las flores del día.
Quedan infinitas cosas bellas que te esperan.
Y así al yo verte, respirar el aire de la vida.
Una sonrisa niña camina por la arena,
huellas de gaviotas en la orilla.
Descalza, dibujas alas de vuelos con tus ojos.
Me gusta mirarte aunque no me veas.
Me quedo así, llenándome de tu aura,
con la tristeza de mi tiempo yéndose,
el tuyo floreciendo




















