Me sabes a poco
en el estricto sentido de me sabes a poco,
aunque hubiesen sido mil lunas con sus mil disfraces
de lujurias desvergonzadas,
me sabes a poco,
a esa casi nada como si el roce se alejara
del beso aún no besado.
Me sabes a poco, y me sabes al hinojo de cuando la primavera
se desnuda al sol
y los geranios al callejón
por donde se pasean los gatos y los apagados pasos de las
nostalgias.
Me sabes a poco porque me sabes a la casi rozada totalidad,
al anhelado infierno lluvioso de un día feliz




















